Bienvenidos otra semana más a Perspectiva Lean. La semana pasada hable de como definir objetivos y darles un seguimiento para aumentar las probabilidades de que se lleven a cabo.

Esta semana, empezaremos a concentrarnos en las perdidas (muda en japonés). Una de las máximas del Lean es “maximizar el valor para el cliente mientras que se reducen las perdidas”. Bien, pues ¿que se considera perdida, entonces?

Esta semana nos concentraremos en la que se considera como la gran perdida, posible causante de todas las demás. La sobreproducción.

Se considera sobreproducción si se produce mas de lo demandado, o se produce antes de que sea necesario.

 

“debemos aprender lo que los clientes realmente quieren, no lo que han dicho que quieren, o lo que piensan que quieren”  Eric Ries

En primer lugar, es importante entender y tener claro que es lo que aporta valor y a quien está dirigido.

Ejemplo:

  • Vamos a un restaurante en el que las raciones son inhumanas
    • Lo que nos aporta valor es alimentarnos y disfrutar de la comida. Acabar todo el plato posiblemente nos hará sentir llenos y pesados (siempre con excepciones)
  • Quitar la esquina del pan de molde a tus hijos
    • Si los niños no tienen problema en comerlo, quitarlo no aporta valor ninguno, y crea desperdicios

En segundo lugar, hay que tener en cuenta que el valor puede cambiar durante el tiempo. Pongámonos en la situación:

Se va a organizar una cena con los amigos dentro de dos semanas y decido preparar un helado casero. Cuando llegamos a casa del amigo y le pregunto que donde tiene el congelador para meter el helado, comenta que no tiene congelador.

Una acción que tenia valor en mi cabeza ha resultado no tenerla al final, ya que el helado acabara derritiéndose.

“Cuando estés es duda, simplifica” Eric Ries

 

Lo ideal hubiera sido, enviar una foto de una heladería cualquiera al grupo de WhatsApp con un comentario, tal que: Helado casero en proceso. Aunque no esté en proceso, eso nos daría una oportunidad de “testear” si un helado es algo que les gustaría para la cena, o darnos cuenta antes de prepararlo de que no hay congelador.

Este ejemplo, podría ser un ejemplo de MVP (Producto viable mínimo). Este es un concepto popularizado por Eric Ries y que ha tenido gran acogida gracias a su libro “The Lean startup”. Es un libro muy recomendable, en el que uno de los conceptos base reside en el MVP.

 

Gracias a esta idea, podemos evitar la sobreproducción, y producir algo solamente en caso de que sea necesario.

El objetivo es crear un producto viable mínimo para probar una hipótesis en la que un producto/servicio esta basado. Eso no significa que sea necesaria una gran plataforma o mucha tecnología, algunos de los mejores ejemplos que se explican en el libro:

Dropbox: Los creadores de Dropbox tenían la hipótesis, de que el almacenamiento online, debía funcionar como una carpeta local más, en la que arrastras un elemento y se sincroniza como por arte de magia. Para ello, simplemente crearon un video de 3 minutos enseñando como debería funcionar (no se enseñaba un producto finalizado, sino solamente el video del concepto) y en menos de 24 horas pasaron de tener 5000 en su lista de interesados a 75000 personas. Esto fue una demostración de que el producto tenía lugar en el mercado, lo que a su vez animó a inversores a invertir en Dropbox para ayudarles a crear el producto.

 

Zappos: Empresa especializada en venta de zapatos online (Amazon la compro por 1200 millones en 2009). En 1999 y basados en la hipótesis de que la gente estaría dispuesta a comprar zapatos online, decidieron empezar creando un producto viable mínimo para probar la hipótesis. Empezaron por poner fotos de zapatos de zapaterías locales en su página web, y cuando alguien lo compraba online, iban a la zapatería, lo compraban allí y se lo enviaban al cliente, sin necesidad de una infraestructura ni inventario inicial.

Kickstarter:  Famosa plataforma de micromecenazgo, en la que cualquiera puede proponer un producto y se financia colectivamente. No vale simplemente para conseguir financiación, sino para probar si la idea tendrá cabida en el mercado, antes de decidirse a invertir mucho dinero y tiempo en un producto que no va a tener éxito en el mercado (sobreproducción).

Como se puede ver, simplificar, y asegurarse de que nuestra hipótesis de lo que creemos que es aportar valor es correcta es clave para evitar hacer trabajo en vano.

El mismo concepto es también utilizado en las metodologías Agiles/Scrum, especialmente en desarrollo software/web. En vez de construir todo el software de una vez, construimos lo mínimo para poder recibir un feedback del cliente pronto en el proyecto y así poder pivotar (evitando crear algo que haya que arreglar/cambiar después de hacerlo todo).

Sin embargo, no siempre es posible evitar la sobreproducción, pero lo que si deberíamos hacer es aprender de los errores, y evitar que pase lo mismo la siguiente vez. Aunque, bien sabido es, que los humanos somos los únicos animales en caer dos veces en la misma piedra. Intentemos mirar más al suelo.

 

Hasta la semana que viene.

Posted by Jose Maria Echave Sanz

Lean advocate and data enthusiast.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out /  Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Change )

w

Connecting to %s